lunes, febrero 06, 2006

Poses ante la vida II

Es necesario conocer la realidad antes de plegarse a ella, pero, ¿cuándo consideramos suficiente el conocimiento exigible? ¿cuándo parar? A algunos, los simples, les sirven unas pocas nociones elementales, de corte práctico, para lanzarse a la vida, ya sea por pura necesidad o por desmesurada ambición. Otros, no menos ambiciosos, necesitan analizar y comprender los diferentes códigos que se dan fuera de sus cerebros y que en la interacción –real o futura– provocan el conflicto a meditar. Para estos, el aprendizaje no tendrá fin, si bien, habrán de decidirse, si quieren experimentar y enriquecer(se), a compaginar ambos elementos: el aprendizaje empírico y el teórico, el pensar y el vivir. Amoldando lo segundo a lo prescrito por lo primero (tras analizar lo vivido).

2 comentarios:

Josean dijo...

No es posible decidir detenerse, porque cuando llegas a la conclusión de que estás preparado, el primer error te hace darte cuenta de que sigues aprendiendo. A pesar de que nadie es perfecto, las carencias se curan con humildad.

Angel Martín dijo...

Lo malo es que algunos somos un poco vanidosos, je, je, je.