viernes, abril 15, 2011

Arroba: de medida de peso a electrónica

El dos de diciembre de 2010 la arroba electrónica cumplió en España veinticinco años. El primer correo electrónico se envió desde la Cátedra de Comunicación de Datos de la Escuela de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, llegaba España, como suele ser habitual, un poco tarde a este nuevo método de comunicación. La historia del correo electrónico comienza en Massachussets, concretamente en su Instituto de Tecnología, corría el año 1961 cuando se consiguió que varios usuarios accedieran de manera remota a una computadora IBM 7094. Pero hubo que esperar cuatro años más para que el correo electrónico como tal hiciera su aparición, se realizó con una supercomputadora de tiempo compartido, desde ese momento hasta la actualidad su uso no ha dejado de crecer. La utilización de la arroba en el correo electrónico merece una mención aparte. La primera arroba de la que tenemos constancia aparece en la llamada “taula de Ariza” (1448), empleada para indicar una medida de trigo (la cuarta parte de un cahíz y el doble de una fanega, unos 12 kilogramos) enviada desde Castilla al Reino de Aragón. Pero cuando la arroba realiza su eclosión electrónica es en 1971, de la mano del programador estadounidense Ray Tomlinson, trabajador de la empresa BBN (Bolt, Beranek and Newman). Ray buscaba un símbolo que apareciera en todos los teclados pero que no se utilizara en nombres propios para así poder separar el nombre de la persona a la que iba destinado el correo del lugar donde se encontraba dicha persona. Eligió la arroba, símbolo que aparecía en la mayoría de teclados de las máquinas de escribir y de las primeras computadoras y que no tenía uso alguno. El primer correo electrónico que la incluía lo envío desde su computadora PDP-10 a otra idéntica, siendo la primera dirección en utilizarla: tomlinson@bbn-tenexa.